El domingo 7 de Diciembre del 2008, hace ahora unos tres meses, se rodó en Terrassa el cortometraje “TU VOZ”. Un cortometraje temático dirigido por el Director Marc Nadal y el productor David Ros, donde yo interpreto el personaje de María, una mujer que sufre malos tratos por parte de su marido. El personaje de María en el corto se aproxima bastante a la realidad del perfil de muchas mujeres maltratadas, ya que cree que es culpable de los cambios de humor de su marido que le llevan a tratarla así. A pesar de comprender y entender las reacciones no racionales de su marido, el personaje tiene la esperanza de creer que podrá hacerle cambiar con el tiempo.

Para interpretar el cortometraje que es de género realista, me caracterizaron como una mujer maltratada, simulando varios golpes en la frente y con un ojo morado, para simbolizar el sufrimiento y la angustia del personaje. El vestuario era sencillo; un abrigo y una bufanda, debido a exigencias del guión, y donde mi marido poco después de una fuerte discusión dentro de casa me echa a la calle con lo puesto.
El desarrollo del rodaje comenzó a las diez de la mañana y se prolongó hasta las nueve de la noche ininterrumpidamente, a excepción de una hora en la que hubo el catering; momento que se aprovechó para caracterizarme.
Los exteriores están localizados en Terrassa, y todas las escenas del cortometraje fueron grabadas en la misma ciudad. El rodaje fue duro, ya que era un domingo gris, con un frío intenso, y con humedad que se me caló por todo el cuerpo. Realmente fue un día que pasé mucho frío y hambre.
En el cortometraje, aparece el personaje de Alma, una niña de 12 años que siguiendo el guión sale del hospital tras haberse recuperado de unos malos tratos por parte de sus padres. Durante toda la mañana grabamos las escenas de salida de la niña de la Mutua de Terrassa, y también grabamos el recorrido de las calles por donde caminaba hacia un rumbo desconocido. A medio día hicimos una pausa, momento en el que nos reunirnos con el actor que representa a mi cruel marido, para comer todos juntos.
Poco después nos desplazamos a la siguiente localización para iniciar la grabación de las siguientes escenas. Se trata de una escena en la que mi marido me empuja echándome de casa y donde yo caigo al suelo. En el cortometraje, el barrio donde vivo aparenta ser una zona algo marginal y con un entorno urbano en decadencia. La escena en esta localización consistía en caer al suelo, cerca de unos contenedores llenos de basura, algunos de ellos recientemente quemados, seguramente por algunos vándalos callejeros. La situación que representa la escena es de humillación e indignación y queda perfectamente reflejada.

Grabar un cortometraje también tiene, por exigencias del guión momentos de riesgo. ¿Por qué? La interpretación exigía que mi marido me echara de casa a empujones. Pero acordamos con Benny Butuc, el actor que interpreta a mi marido, que sería mejor que no me empujara. Para el rodaje de la escena era mejor que yo asumiera el control de ese momento de riesgo, simulando una caída por un empujón. Realizamos dos tomas de caída, porque dos veces se hubo de repetir esa escena. En la primera toma yo no sufrí daño alguno, pero durante la segunda puse demasiado ímpetu en la interpretación y caí con más fuerza de lo debido... Resultado... al caer frené con el codo y me hice daño verdad. La escena resulta tan realista precisamente porque sufrí heridas con sangre en el codo a parte de un dolor horrible que experimenté en el brazo… Realmente la expresión de mi cara en la escena es de dolor autentico, pero concretemos que no es de dolor porque mi marido me hecha a empujones, sino que al caer me hice daño de verdad.
A partir de ahí tuve toda la tarde el brazo dolorido. Lo soporté como pude, pero el resultado es que después de unos días tuve que visitar a un fisioterapeuta para que examinara. Luego dicen que la vida del artista no es dura... que me lo expliquen a mí..... una rascada en el brazo y las cervicales contracturadas por la caída…
Las cosas del cine a pequeña escala también tienen sus inconvenientes. Son cosas que pasan en la vida real y que nadie puede evitarlas o detenerlas. Marc Nadal, el Director del corto quería rodar las escenas de la caída rápidamente, pero tuvo que soportar varios imprevistos que se lo impidieron. Algunos molestos inconvenientes como la circulación de vehículos por la zona de rodaje, el disparo inesperado de una alarma de seguridad con un ruido insoportable, la presencia de la Policía por la alarma, y el tránsito constante del público por la calle nos obligó a detener el rodaje repetidas veces para mantener el raccord, y evitar que salieran en el cortometraje.
Después de largas esperas, pudimos continuar con el rodaje de la secuencia, aunque nos llevó más tiempo de lo previsto. Acabamos de rodar estos planos sobre las 5 de la tarde y ya estaba oscureciendo. La siguiente escena se debía de desarrollar en el parque Vallparadís, ubicado en el centro de Terrassa. Director y productor querían aprovechar la última luz de la tarde para grabar las últimas escenas del cortometraje, pero el tiempo se nos echaba encima y tuvimos que cambiar los planes. Todas las localizaciones del parque que tenían adjudicadas para grabar las escenas se tuvieron que anular en el último momento ya que los exteriores no eran útiles debido a la oscuridad. Así pues cambiamos de ubicación y rodamos en otros espacios.

El porqué se rueda la última parte en el parque es debido a que el guión exige que mi personaje María, después de deambular por las calles, llorando y lamentándose de su desgracia llega al parque a consolarse. Hasta allí le sigue la niña que ha visto todo lo sucedido. Se sienta a su lado y charla con ella. Le insiste en que no vuelva con su marido, pero María está desorientada, hundida... Alma viendo que no puede hacer nada para convencerla se marcha y María se queda sola, desamparada... y en ese momento es cuando llega de repente su marido, buscándola de forma desesperada y rogándole que le perdone y que vuelva con él. Pero Maria no sabe que hacer...


Grabar los planos del parque se me hizo muy pesado porque se tuvieron que grabar muchos planos lo que hizo que se nos prolongara hasta las nueve de la noche. A pesar de llevar el abrigo, la bufanda y los guantes, el hecho de estar todo el día a la intemperie conllevó que el frío se me metiera en el cuerpo y me destemplé. Pero también es verdad que todo el equipo se portó maravillosamente bien conmigo y que a pesar de todos estos inconvenientes había muy buen ambiente y muchas ganas de trabajar de forma continua y eficaz.
SINOPSIS DEL RELATO DEL CORTOMETRAJE RODADOAlma es una niña de doce años que sale del hospital poco después de haber estado ingresada varios días por maltrato. Cuando sale mira a su alrededor y camina sin rumbo por la ciudad. De repente se detiene para observar como un hombre sin escrúpulos echa a la calle a su mujer. Escondida tras un árbol observa abrumada como el hombre la humilla y la desprecia. Sin pensárselo dos veces decide seguir a la mujer y ayudarla. Camina tras ella hasta llegar a un parque donde se sienta a su lado. Alma aconseja a María que no vuelva nunca más con su marido, pues ningún ser humano merece ser maltratado de esa forma. Después de dejar el mensaje se va y deja sola a María llorando desconsoladamente. De repente su marido irrumpe en el silencio de la noche buscándola. Desesperado la coge y la abraza pidiéndole perdón y prometiendo que va a cambiar. María lo escucha a la vez que ve como se aleja la niña mientras retumban en su mente sus palabras. Harta de los desprecios y maltratos de su marido le dice que no quiere volver con él. Finalmente él la obliga a acompañarlo. María le sigue pero le advierte que cuando tenga ocasión se escapará. FIN.
EL OBJETIVO DEL CORTOMETRAJE
El cortometraje trata sobre la “violencia contra las mujeres”, un tema muy delicado del cual se ha de continuar insistiendo porque más allá de las acciones legales que se puedan emprender es importante hacer saber y difundir que ninguna mujer merece sufrir o ser objeto de los diferentes tipos de violencia que se ejercen.
Pretende resaltar que la mayoría de estos actos están tipificados penalmente, lo que permite que cualquier mujer que se encuentre en esta situación pueda pedir amparo judicial así como soporte social.
Así pues sólo me cabe decir que la frase “Hay amores que matan” tiene que ser un signo de alerta para pensar que si aquella persona que amabas tanto ahora te hace daño, es necesario romper con ella y empezar de nuevo. No es fácil, pero tampoco imposible. Nunca debemos mirar hacia atrás sino seguir siempre nuestro camino hacia delante. Sólo vivimos una vez y debemos ser el máximo posible felices.
Montse Clopés RealesBlogmaster de estudiomedia.cat